La tecnología invade nuestras vidas, de manera sistemática usamos nuestros dispositivos electrónicos para realizar casi cualquier tarea. En lo que respecta a la educación mucho se ha debatido acerca del uso de las tecnologías en el aula. Hay quienes opinan que son una herramienta que ayudan al proceso de aprendizaje y hay quienes dicen que entorpecen e inutilizan a los alumnos para adquirir nuevos cocimientos y destrezas.smart-watch-821557_960_720

La educación de hoy es día es una educación diferente, más didáctica debido al uso de las nuevas tecnologías. Estos avances han dejado obsoleto al clásico pizarrón. Ahora las presentaciones son coloridas, una manera de enseñar más dinámica, donde el estudiante participa de manera activa y hace que sea más sencillo procesar la información que el maestro le enseña. Estas nuevas herramientas hacen que los estudiantes tengan mayor concentración, lo que ayuda al aprendizaje.

El acceso a la información está a un solo clic, debido a Internet. Cualquier duda puede ser aclarada al momento. Antes teníamos que consultar enciclopedias, donde muchas veces la información no estaba actualizada. Pero Internet también tiene una parte negativa en la educación. Los procesos de investigación son más sencillos y hay muchas posibilidades de plagio de información y de encontrar información no verídica que hacen que el alumno no se esfuerce lo suficiente para realizar un trabajo, copiándolo en su totalidad de alguna web.

Los dispositivos móviles, los chats, los juegos… hacen que el estudiante no preste atención en clase y pierda el tiempo. Lo ideal es tener acceso a las nuevas tecnologías de una manera controlada, sin dejar de lado en algunas ocasiones la metodología tradicional. Pueden apoyarse en la utilización de Internet, en un uso correcto y moderado que no de lugar al fraude. Las nuevas tecnologías ayudan al proceso de aprendizaje en las aulas pero debe de usarse de la forma correcta, la clave está en cómo se use.